Nuevos Modelos 2026
Rolex Oyster Perpetual 41
El eco de los orígenes
Es la celebración del nacimiento del Oyster: Rolex presenta el Oyster Perpetual 41 en una versión Rolesor amarillo que culmina un siglo de logros relojeros y perpetúa el eco de los orígenes.
El Oyster Perpetual 41 está disponible en una configuración sin precedentes que expresa con fuerza, sencillez y elegancia la quintaesencia de un reloj según Rolex. Este modelo se propone en versión Rolesor amarillo, una alianza de aleaciones que se materializa aquí en un bisel y una corona de cuerda en oro amarillo combinados con una caja y un brazalete de acero Oystersteel. Estos toques de oro amarillo evocan los elementos de la caja de algunos de los primeros relojes Oyster.
Rolesor amarillo
Una alianza de aleaciones
Verdadera firma de la marca desde principios de la década de 1930, el Rolesor combina oro y acero, compaginando así sofisticación y fuerza. El concepto es sencillo: algunos elementos de la caja y del brazalete son de oro amarillo, blanco o Everose, mientras que otros son de acero Oystersteel.
El Oyster Perpetual 41 en versión Rolesor amarillo reinterpreta esta estética. Combina el bisel y la corona en oro amarillo con un brazalete íntegramente en acero Oystersteel, a diferencia de las versiones habituales de Rolex en Rolesor amarillo, en las que los elementos centrales del brazalete son de oro amarillo.
Esfera pizarra
Una celebración de los 100 años del Oyster
En la esfera pizarra, una tonalidad inédita en la gama Oyster Perpetual, figura la mención «100 years» en la posición de las 6 h, lugar habitualmente ocupado por la inscripción «Swiss Made». Asimismo, en la minutería, cada intervalo de cinco minutos está marcado por un cuadrado verde, y el nombre «Rolex» está tampografiado en ese mismo tono, emblemático de la marca.
Caja Oyster
Un símbolo de hermeticidad
La caja Oyster del Oyster Perpetual 41 garantiza una hermeticidad de hasta 100 metros. La carrura se trabaja a partir de un bloque macizo de acero Oystersteel y está coronada por un bisel abombado. El fondo, con un fino sistema de acanalado, está herméticamente enroscado con ayuda de una herramienta especial de la que disponen los relojeros autorizados. La corona de cuerda Twinlock, provista de un sistema de doble hermeticidad, se enrosca sólidamente a la caja. El cristal está realizado en zafiro prácticamente imposible de rayar y presenta un tratamiento antirreflejos. La corona de cuerda está adornada con el número «100», que aparece en relieve.
Brazalete Oyster
Icónico y robusto
Desarrollado a finales de la década de 1930, el brazalete Oyster lo contienen todos los relojes de la colección Oyster Perpetual. Robusto, cómodo y elegante, este brazalete metálico se compone de tres eslabones anchos y ligeramente curvados. El brazalete Oyster del Oyster Perpetual 41 está equipado con un cierre Oysterclasp y cuenta con el cómodo sistema de extensión rápida Easylink, que permite ajustar fácilmente su longitud en unos 5 mm, para una comodidad óptima inmediata.
Calibre 3230
Un concentrado de tecnología
El Oyster Perpetual 41 está equipado con el calibre 3230, un movimiento completamente desarrollado y manufacturado por Rolex. Este movimiento mecánico de cuerda automática, que incorpora una espiral Parachrom azul y el escape Chronergy, ofrece un rendimiento excepcional, especialmente en materia de precisión, autonomía, comodidad de uso y fiabilidad. Gracias a su arquitectura de barrilete y al rendimiento superior de su escape, posee una reserva de marcha de aproximadamente 70 horas.
Certificación Superlative Chronometer
El Oyster Perpetual 41 cuenta con la certificación Superlative Chronometer. Es una denominación exclusiva que se concede a cada reloj que sale de los talleres de Rolex y atestigua su excelente rendimiento. Esta certificación interna se somete al riguroso control de organismos suizos independientes que gozan de un gran reconocimiento internacional.
En 2026, la certificación Superlative Chronometer se refuerza con tres nuevos criterios de evaluación: resistencia al magnetismo, fiabilidad y durabilidad. Estos criterios se observan durante las etapas de diseño y fabricación de cada reloj —en las cuales se realizan cientos de controles y verificaciones que intervienen directamente en el rendimiento del reloj— y se suman a los instaurados cuando se redefinió esta certificación en 2015, a saber, precisión, cuerda automática y autonomía. Este año, Rolex ha establecido un protocolo exclusivo de pruebas que se llevan a cabo sobre el reloj terminado en instalaciones completamente automatizadas, dentro de la propia fábrica. Los requisitos de precisión son especialmente estrictos: se evalúa tras el encajado del movimiento y ha de estar comprendida entre –2 y +2 segundos al día. La desviación de marcha tolerada por la marca para un reloj terminado es mucho menor que la admitida por la certificación oficial del movimiento por sí solo.
El estatus de Superlative Chronometer se simboliza mediante el sello verde que incluyen todos los relojes Rolex y que va acompañado de una garantía internacional de cinco años.
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